Friday, 31 December 2010

Triste relato

Era un día como cualquier otro, el sol permanecía inmóvil sobre los activos seres que vagaban por la ciudad. Uno de éstos viajaba lentamente en su Volkswagen Beetle 1968, color blanco en pleno año 2010.

-Qué calor hace! -decía Gabriel mientras escuchaba un disco de Iron Maiden- Y luego que este carro no trae aire acondicionado...

Gabriel, de cabello largo hasta media espalda, tez blanca, cabello castaño claro, delgado y de 1.85 de estatura, se trasladaba a 45 km/h por una avenida principal de su ciudad tratando de ahorrar gasolina, la cual aumentaba su precio cada semana.

Por otro lado se encontraba Julia, una ocupada y mundana joven de aproximadamente 25 años, quien pasaba por la misma avenida a toda velocidad en su BMW Z4 2008. Ella acostumbraba volar sobre el asfalto en su deportivo automóvil, pero eso no la convertía en una experta al volante, puesto que, en un abrir y cerrar de ojos logró percatarse de un "bochito" blanco que viajaba, para ella a muy poca velocidad. Ella no lo había visto, y no fue hasta que no lo tuvo a una distancia en que era imposible evitar el encuentro. De pronto Julia toma el volante, realiza unas cuantas maniobras, intenta frenar, pierde el control, grita, tiembla, siente que su cuerpo se paraliza, no sabe qué hacer, y en menos de dos segundos golpea fuertemente el auto de Gabriel. El Volkswagen sale disparado al frente, gira sobre el asfalto, casi se impacta con otro auto y deja las huellas de las llantas marcadas sobre el pavimento, con una abolladura en la parte trasera, al igual que el vidrio trasero roto. El BMW pierde el control, da muchos giros como un caballo que se rehúsa a ser domado, ocasiona un fuerte ruido con sus llantas que chillan al derrapar sobre el asfalto, hasta que se detiene por completo.

Julia ve sus manos y se mira al espejo, para ver si no ha perdido su cabeza literalmente (porque, teóricamente, sí la perdió). Espera unos cuantos segundos mientras vuelve de nuevo a la vida real, y, una vez de vuelta, siente el silencio que la rodea. De pronto, comienza a sentir enojo con ella misma por haber chocado su precioso deportivo, haciendo un recuento del trabajo que le costó mantener impecable ese BMW. Pero comienza a canalizar su ira, orientándola hacia el "bochito" y su conductor, que seguramente sería un "naco". Evidentemente Julia resultó ilesa y sin dolor.

-Espero que ese naco tenga con qué pagar los daños, debería aprender a mantener funcional su bochito, no vi que se prendieran sus luces intermitentes, estaba parado en media avenida! es increíble!- Pensó Julia.

Gabriel, confundido aún por no saber qué le impactó por detrás, voltea a todos lados y siente un pequeño dolor en el cuello, se mira en el espejo y no presenta daño físico evidente, solo su cuello le dolía por la fuerte sacudida que había recibido. De pronto ve al BMW y a la bella Julia dentro de él.

-Se habrá lastimado? Estará bien? Espero traer el seguro aquí en el bochito, porque esto se puede poner feo y caro si nos atiende un policía corrupto- Pensó Gabriel.

Pero Gabriel se vuelve a asomar por su ventana antes de bajar del Beetle '68 y ve que Julia habla, no, no habla, grita dentro de su Z4, parece histérica, furiosa, a punto de explotar.

-Esto sí se va a poner feo. Si la que me chocó se puso fea siendo bonita, lo más seguro es que se ponga feo esto, siendo ya feo- Murmuró Gabriel.

Más tardó el segundero en dar una vuelta completa que Julia en aparecer frente al blanco '68 con notoria ira en su expresión. Gabriel bajó instantáneamente de su auto y cerró la puerta.

-Vas a ver cómo te va a ir, no creas que vas a salir fácil de ésta! Le voy a decir a la policía que estabas parado a media avenida sin tener al menos las luces intermitentes encendidas! Gente como tú no debería estar manejando, para eso está el transporte público!- Gritaba Julia.

-Pero... Yo no...

-Tú nada! A ver, quiero ver tu licencia, el seguro y tu tarjeta de circulación, espero que tu carrito no sea robado porque así te vas a la cárcel y yo me encargo de que no salgas!- Le interrumpió Julia

-Resultó ser policía la morrita- Pensó Gabriel.

-Es más, sabes qué? No me des nada, ahora mismo marco a la policía y le mando un PIN de mi Blackberry a mi papá para que vengan de una vez.

-Pero yo sí traigo...

-No, no traes nada, de eso estoy segura! Si trajeras, ya lo hubieras sacado!- Le quitó la palabra, una vez más, Julia a Gabriel.

-Yo solo quería...

-Sí, tú quieres todo, pero no asumes a tus deberes y responsabilidades, mira las fachas en las que andas, crees que así voy a confiar en tí? Ni loca.

-Pero, eso no tiene nada que ver- Por fin pudo responder Gabriel.

-Sí tiene que ver, porque si supieras la cantidad de gente que hemos despedido de mi empresa debido a robos de dinero y de bienes. Y, sabes qué? Todos traían las mismas fachas que tú. Yo nunca te contrataría así como te ves.

-Hace poco me...

-Además, que no te sabes las reglas de vialidad- Volvió a interrumpir Julia.

Y así siguió interrumpiendo Julia, hasta que en medio de otro intento de contestación por parte de Gabriel, sucedió lo siguiente:

-... Y eso es lo que pienso. Tienes algo que decir? - Preguntó Julia

-Sí- Harto, Gabriel, le sugiere- ¿Por qué no mejor guardas silencio y te largas?

-Ok- Le responde Julia, toma su bolsa y se marcha caminando...


Esto no está destinado a ser un relato clasicista, ni machista, simplemente es una situación absurda en la cual dos personas aleatorias se enfrentan debido a un suceso accidental y una reacciona de forma negativa: gritando, sin escuchar, ni dejar hablar, mientras la otra opta por ser paciente, pero, al final el vaso derrama la gota y el sujeto paciente agrede verbalmente al otro(en este caso es una expresión comúnmente usada en México cuando hay enojo), y el otro reacciona con una actitud sumisa y obediente, así como había actuado el paciente al principio. Si bien los personajes de esta mini historia pudieron haber sido "x" y "y", no se dejaron así y se les asignó nombre, género y clase social para darle un poco de sabor a la historia.

Friday, 1 October 2010

Un sueño extrañísimo

Después de un buen rato sin escribir, y, alentado por unos compañeros del salón, heme aquí escribiendo de nuevo. Esta vez contaré el sueño que he tenido hace aproximadamente veinte minutos. Todo comienza así:

Se encuentra el sujeto A(o sea, yo)en un punto negro en medio de un sueño, y de pronto, este sujeto A resulta ser un estudiante de nuevo ingreso en una escuela que es una fusión entre UACh y Tec de Monterrey, las razones por las cuales este joven logra combinar ambas se desconocen totalmente, pero lo logra hacer. Una vez siendo asignados el ambiente y el lugar de este joven, se empieza a desarrollar la acción, donde el sujeto A se entera que debe asistir a unos cursos de inducción. Asiste a ellos, y, una vez saliendo, con una hora libre, resuelve ir a una junta del Partido Acción Nacional que se celebra a esa hora, dentro de las instalaciones de la famosa escuela UACh-Tec de Monterrey. Atendiendo con seriedad al conferencista, este andante sujeto se muestra participativo. De pronto, este joven, de la manera lo más extraña posible acierta en convertir la banca de patas fijas en la que estaba postrado en una silla que se mece, así que el dinámico "sujeto A" comienza a mecerse en ella, hasta que, por la fuerza, vence la resistencia de la silla, cayendo aparatosamente hacia atrás y lanzando la silla por los aires, la cual vuela, sale por la puerta del salón de conferencias y cae violentamente sobre una alumna que atendía a clases en el salón contiguo, cayendo ésta de una forma impresionante al suelo, al igual que "Don Sujeto A", el cual en la caída pierde toda su ropa: un pantalón gris algo afectado por los años (roto de la parte trasera), una playera negra y un par de bóxers bastante afectados de la parte trasera también.

Cuando cae al suelo, el joven comienza a reír de una manera desenfrenada mientras todo el salón le admira con intriga, finalmente se incorpora y toma asiento una vez más.

Pero al famoso protagonista de esta historia parece no importarle que ha perdido absolutamente toda su ropa en ese malabar fallido que acaba de realizar, por lo que sigue igual de participativo, y, de momento, otro joven participativo de la clase (un "Sujeto H", moreno, delgado, cabello corto y ojos grandes, el cual no ha sido identificado aún)le dice a nuestro amigo "sujeto A":

-Ahh ya no seas sucio, ponte la ropa que no creas que no nos das asco.

Y, en un unísono con el grupo entero le dice:

-Sí, ya, por favor!!

Por fin, el joven toma consciencia de sus actos, se pone en pie, toma sus ropas y comienza a vestirse ahí, frente a toda la "audiencia" de primera fila que no pierde un detalle.

De pronto, el sujeto A desaparece, y todo se desvanece, llegando a los ojos del afortunado Luis la imagen de su cuarto, con una sonrisa en la cara, toma otra almohada y se echa de nuevo a dormir.

Sunday, 14 March 2010

Mmmpfhh...

Perfecto, relataré este suceso en tercera persona para que tenga un poco más de sentido.

... Era esa relajada tarde del 14 de marzo del 2010 cuando, por la cabeza del joven Luis pasaban ideas, de las cuales todas tenían un propósito: Qué hacer ese preciso momento en el que el minutero del reloj se transportaba de las 20:15 a las 20:16. Cuando, de pronto, el teléfono móvil de este momentáneamente relajado joven resbala de sus manos y da saltos frenéticos entre éstas, siendo su objetivo ser vencido por la gravedad y dar un estruendoso golpe en el suelo. Se podía percibir la maldad en la expresión de este teléfono marca Nokia 5530, el cual pretendía arruinar la relajada tarde de Luis, cuando de pronto Luis logra sostener el malévolo teléfono, recargándolo fuertemente contra la pata de una silla del comedor de su casa.

La victoria se hacía presente en el joven, y éste podía sentirla fluir en sus venas. Sin embargo, el malévolo Nokia 5530 logró su objetivo de arruinarle la tarde a Luis. Cómo lo logró?. El joven tomó su móvil para hacer una llamada, cuando de pronto logra ver la estrellada pantalla en su celular, llena de brillantes colores que anunciaban la victoria del perverso 5530. Se podía escuchar al joven Luis decir:

-¡Uff!! ¡Acabando de recibir lana y el celular echándose a perder!!.

El móvil simplemente reía...

Thursday, 14 January 2010

De nuevo enojado con todo... (ahora no tanto)

Uff, por fin ha llegado ese post (despues de 2 horas creo... solo exagero un poco) que había dicho que iba a poner después de no haber puesto por más de 1 año creo.

En fin, muchas cosas han pasado, me metí a trabajar a Teleperformance el 21 de agosto del 2009 en tiempo completo. Termino mi entrenamiento de 5 semanas, después de haber sido pagado la mitad del sueldo, animoso de empezar a trabajar y tomar llamadas de gringos que "mejorarían mi inglés". Me dan mi horario: de 10:00 a.m. a 7:00 p.m. con dos descansos de quince minutos cada uno y cuarenta y cinco minutos a la hora de comida... Pero... QUE MENTADA DE MADRE ES ESO? 45 minutos para comer... NO MAMES! y... QUE MIERDA DE HORARIO ES ESE? PORQUE NO MEJOR NOS DAN ASI DE QUE... 7:00 A.M. A 11 A.M. Y 1:00 P.M. A 5:00 P.M.?

En fin, comencé en verdad con muchos ánimos creyendo que podría aguantar muy fácil estar escuchando gringos rogones que lloran solo porque su recibo les aumentó 1 dólar, incluso tuve a una pinche viejita que se quejó por 43 centavos de dolar!!!. Bueno, siguiendo con lo primero, le empecé a echar muchas ganas... como a mi segundo o tercer día de estar ya en piso tomando llamadas me dan mi primer "on the spot" (que es cuando el cliente pide supervisor para decirle que uno hizo un buen trabajo), y qué pasó? El estúpido de mi supervisor no me compensó con nada, nisiquiera un dulce o una felicitación!!

Esos fueron mis primeros días con ese supervisor. Luego, a veces los clientes cuando son unos necios y mas nenas que uno que otro cliente, piden por un supervisor aunque lo que uno les esté explicando esté completamente bien. En fin, cuando estos estúpidos gringos nenas piden supervisor, uno se tiene que poner de pie y levantar la mano para ver si tu supervisor la puede tomar (mejor dicho: si la quiere tomar el meco!), aunque, es rarísimo que tu supervisor esté ahí con tu equipo, ya que, siempre se pierde y se lo traga el infinito, luego lo vuelve a escupir y cae de la nada otra vez nomas para seguirte chingando. Sin embargo, al final, toma la llamada un supervisor o un "floorwalker" (weyes que andan caminando que pueden tomar llamadas de supervisor), y, en mis primeros días duré muy buen rato sin ninguna llamada para mi supervisor... de pronto, como al mes y medio de estar con ese pendejo me empezaron a llover llamadas de supervisor solo porque a los gringos se les está acabando la lana y no quieren pagar sus servicios a los que ellos mismos se meten, quieren todo regalado, y pues, tuve muchas llamadas de supervisor y mi supervisor me dijo: "si sigues teniendo llamadas de supervisor te voy a dar una advertencia por evitar el trabajo". Lo entendí y traté de no tener ninguna, en fin, eso siguió, duraba 20 minutos peleandome con algun negro o algun gringo chillón, para que al final siguieran chingando por un supervisor. Eso me echó a perder el promedio de manejo de llamada, que es de 6:30, y mi supervisor me dijo: "a bajar el handle time (tiempo de manejo)", entonces me dije a mi mismo: "chingas a tu madre wey... quién te entiende cabrón?".

Y eso no es todo, también hay algo que se llama "benefit day", los cuales son los días festivos en los que uno se presenta a trabajar y son premiados con un día libre posterior a la fecha festiva, pero antes de la siguiente fecha festiva, en fin, yo siempre fui todos esos días, mantuve mi asitencia al pie de la letra en general y nunca llegué tarde... llega un día en que necesito mi día libre, el cual fue el primero de enero de este "grandioso" año 2010, solicité mi día libre a mi supervisor... qué fue lo que me dijo?: "NO!, todos me lo han estado pidiendo", ese fue el primer pretexto, y gracias a eso no pude hacer mi puto horario ese día, lo tuve que hacer hasta mi día libre, el miércoles y llegué tarde el viernes porque el horario no se había hecho satisfactoriamente debido a un pago que no se había reflejado... y todavía mi supervisor tiene el descaro de decirme al día siguiente (entiendan esto: DIA SIGUIENTE!, el estúpido no se fijó ese día que había llegado tarde porque, como he dicho, los supervisores andan en su mundo) que había llegado tarde. Le expliqué a manera de grito reprimido que había sido su culpa el que yo haya llegado tarde y le expliqué toda la situación, y para acabarla de chingar me dice: "no, es que el día que me pediste el 'benefit day' andabas mal en tus números y todos se sacaron 50 en calidad (cuando llaman a telcel y dicen que la llamada puede ser monitoreada, es para eso, para calificar con 0, 50 o 100 de acuerdo a como ha sido contestada la llamada)" y le dije: "ni madres wey, chécale en tu pinche sistema para que veas que el día que te pedí el "benefit day" yo tenía 100, y si te lo pedí fue por algo, no? No ves que nunca había faltado ni llegado tarde?. El wey no me dijo nada y solo me dijo: "ya vete a tu hora libre"

Bueno, esto ha sido un poco de lo que me ha pasado en el tiempo que no he escrito, me han pasado muchas cosas, pero lo más reciente ha sido esto y, a parte, no hay muchas cosas que me han emocionado a mí, así que creo que tampoco serían emocionantes en un post.

Seguiré escribiendo actualizando mi vida un poco.

Ahh! y una sola cosa: NUNCA ENTREN A TRABAJAR A TELEPERFORMANCE a menos que en realidad necesiten la lana y sepan inglés. Como dijo un compañero del trabajo: TELEPERMIERDA! jaja

Hace mucho que no escribo II

Creo que ya no escribiré nada sobre mí y lo que pase con la persona por la que he posteado todos mis comentarios porque ahora sí, en definitivo, todo está terminado y no hay esperanza.

En fin, han pasado muchas cosas que luego escribiré (talvés las agregue a este mismo post o haga otro). En verdad no espero que nadie lea mis posts, me agrada utilizar esto como medio de desahogo porque nadie lee nada y pues es como hablar conmigo mismo, en fin, hablo como si fuera a "ustedes" solo para sentir que me refiero a alguien en especial, si no, parecería un vil loco que se habla a sí mismo en internet jeje.