Friday, 1 October 2010

Un sueño extrañísimo

Después de un buen rato sin escribir, y, alentado por unos compañeros del salón, heme aquí escribiendo de nuevo. Esta vez contaré el sueño que he tenido hace aproximadamente veinte minutos. Todo comienza así:

Se encuentra el sujeto A(o sea, yo)en un punto negro en medio de un sueño, y de pronto, este sujeto A resulta ser un estudiante de nuevo ingreso en una escuela que es una fusión entre UACh y Tec de Monterrey, las razones por las cuales este joven logra combinar ambas se desconocen totalmente, pero lo logra hacer. Una vez siendo asignados el ambiente y el lugar de este joven, se empieza a desarrollar la acción, donde el sujeto A se entera que debe asistir a unos cursos de inducción. Asiste a ellos, y, una vez saliendo, con una hora libre, resuelve ir a una junta del Partido Acción Nacional que se celebra a esa hora, dentro de las instalaciones de la famosa escuela UACh-Tec de Monterrey. Atendiendo con seriedad al conferencista, este andante sujeto se muestra participativo. De pronto, este joven, de la manera lo más extraña posible acierta en convertir la banca de patas fijas en la que estaba postrado en una silla que se mece, así que el dinámico "sujeto A" comienza a mecerse en ella, hasta que, por la fuerza, vence la resistencia de la silla, cayendo aparatosamente hacia atrás y lanzando la silla por los aires, la cual vuela, sale por la puerta del salón de conferencias y cae violentamente sobre una alumna que atendía a clases en el salón contiguo, cayendo ésta de una forma impresionante al suelo, al igual que "Don Sujeto A", el cual en la caída pierde toda su ropa: un pantalón gris algo afectado por los años (roto de la parte trasera), una playera negra y un par de bóxers bastante afectados de la parte trasera también.

Cuando cae al suelo, el joven comienza a reír de una manera desenfrenada mientras todo el salón le admira con intriga, finalmente se incorpora y toma asiento una vez más.

Pero al famoso protagonista de esta historia parece no importarle que ha perdido absolutamente toda su ropa en ese malabar fallido que acaba de realizar, por lo que sigue igual de participativo, y, de momento, otro joven participativo de la clase (un "Sujeto H", moreno, delgado, cabello corto y ojos grandes, el cual no ha sido identificado aún)le dice a nuestro amigo "sujeto A":

-Ahh ya no seas sucio, ponte la ropa que no creas que no nos das asco.

Y, en un unísono con el grupo entero le dice:

-Sí, ya, por favor!!

Por fin, el joven toma consciencia de sus actos, se pone en pie, toma sus ropas y comienza a vestirse ahí, frente a toda la "audiencia" de primera fila que no pierde un detalle.

De pronto, el sujeto A desaparece, y todo se desvanece, llegando a los ojos del afortunado Luis la imagen de su cuarto, con una sonrisa en la cara, toma otra almohada y se echa de nuevo a dormir.

1 comment:

Raúl Fernando said...

Esos cursos de adicción del tecuach.