La noche acobijaba al sujeto "X" mientras éste reemplazaba el foco ahorrador de luz blanca por un ahorrador de luz "cálida". Cuando hubo terminado, "X" entró de nuevo a su casa, subió por las escaleras, entró a su cuarto y en ese momento, notó que en su móvil había cinco llamadas perdidas del número de "Y", su mejor amigo. Puesto que "X" no contaba con servicio en su móvil, tomó el teléfono de su casa y se comunicó con "Y" para preguntarle qué se le ofrecía.
-Que rollo - le saludó "X".
-Qué hay? - contestó "Y".
-Qué necesitabas, o qué?
-Eh, necesito que me acompañes.
-A dónde?
-A un funeral.
-De quién?
-De Cojein.
-En Mausoleos?
-No, en el Costeñito (restaurante de mariscos).
-Un funeral en el Costeñito? Eso no puede ser - contestó "X" en tono burlón.
-Simon, tú cámbiate y vístete bien - respondió "Y"
-No seas mentiroso, no te creo.
-Sí es cierto, tú cámbiate que en cinco minutos estoy en tu casa.
Eran las 21:30 aproximadamente cuando "Y", acompañado por "Z", llegó a casa de "X" para que le acompañara al Costeñito. "X" se subió al automóvil de "Y" y saludó a "Z", luego lo siguiente se repitió a lo largo de todo el camino entre la casa de "X" y el Costeñito, que está a 5km de casa de "X", aproximadamente:
-Conozco a Cojein? - preguntaba "X"
-Simon, sí lo conoces, lo conociste en casa de "Z" - le contestaba "Y"
Mientras "Y" y "Z" discutían con "X", éste recordaba que "Z" tenía un perro cojo (sin una pata) al cual le decían Cojein, por lo que, asumía que era una broma y no estaba dispuesto a creerles ni a "Y" ni a "Z". Sin embargo, "X" prefirió no mencionar nada sobre el perro, ya que, no quería decir algo que no fuera conveniente para la situación en caso de que el tal "Cojein" fuera una persona real, y con la cual la estuviese comparando "X" (hecho que resultaría bastante inapropiado).
Hasta que, casi a punto de llegar, "Y" y "Z" le dicen a "Z":
-Neta te tienes que tomar esto en serio, "X", nada de estarte riendo.
-Sí, no hay problema - contestó "X", cambiando su postura burlona hacia lo que "Y" y "Z" le decían, y tomando todo con suma seriedad.
Se bajan del carro los tres sujetos, y se dirigen directamente hacia el Costeñito. Abren la puerta del restaurante, y en ese preciso instante danzaban vagos pensamientos de "X" en un vaivén de preguntas y respuestas:
-Dónde estará el ataúd?, Por qué todos tan felices?, tengo que mantenerme callado, quién será el tal Cojein?, si me río voy a quedar mal...
No obstante, "X" no pudo contener su risa de incredulidad e iba riendo conforme iba caminando, tratando de controlarse. Cada vez que "X" reía, "Y" volteaba hacía él diciéndole:
-Qué traes wey?
-Nada... Dónde está el ataúd? - preguntó "X"
-Ahí, qué no lo ves? - respondió "Y"
-No, dónde?
-No te rías, tienes que guardar respeto.
Pero aquella escena resultaba muy normal para "X", quien no encontraba a ninguna persona triste, ni tampoco el ataúd, ni coronas(solo las del bar), ni al tan mencionado "Cojein". Entonces fue cuando "X" logró encontrar a la novia de "Y" junto con sus amigos.
-Wey, no hay ningún Cojein, estás hecho garras... Sí te la creíste? - Dirigiéndose "Y" a "X".
-Simon, cállate ya - respondió "X" riendo.
-Cojein era el perro cojo de "Z" - le aclaró "Y"...
Notas:
Sí, desgraciadamente esta es una historia real, y, peor aún... EL SUJETO "X" SOY YO...
Wednesday, 2 February 2011
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment